Ilustración identificativa especie Delfín chino de río, Lipotes vexillifer

Otros nombres:

Baiji

Delfín de China

Lipotes vexillifer

Delfín de aleta blanca

Delfín de bandera blanca

Delfín del Yangtzé

Pai C’hi

Delfín del río Yangtzé

Inglés:

Whitefin Dolphin

Whiteflag Dolphin

Beijín

Esta especie Lipotes vexillifer es el único miembro de este género. El latín, Leipo (‘dejado’) se refiere a la distribución restringida, mientras vexillifer significa “tener una bandera”.

El baiji (chino tradicional: 白鱀豚, chino simplificado: 白暨豚, pinyin: Báijìtún), también llamado delfín chino de río, (Lipotes vexillifer) fue una especie de cetáceo odontoceto de la familia Iniidae. Era un delfín de río endémico del río Yangtzé (China). Apodado “la diosa del Yangtzé” (長江女神) en China. Según una antigua leyenda, este delfín es la reencarnación de una princesa (Baiji) que se ahogó en el río. Ojalá que su espíritu sea capaz de mantener en este planeta al baiji y a todos los demás delfines de agua dulce. Ojalá algún lejano día, no sean tan solo otra leyenda.

 

Delfín chino de río, Lipotes vexillifer 200

El Baiji tiene el no envidiable honor de ser la primera especie de cetáceos en extinguirse como resultado de actividades humanas. El Baiji estuvo en seria disminución desde mediados del siglo XX y, luego de una expedición de 6 semanas en 2006 cubriendo todo el rango de distribución conocido, no fue posible registrar ni un solo ejemplar. Sin embargo, en 2007, un baiji fue avistado por un vecino de la provincia china Anhui, llamado Zeng Yujiang. Las imágenes fueron revisadas en el Instituto de Hidrobiología de la Academia de Ciencias China quienes confirmaron su autenticidad. Pero en los meses de mayo-junio de 2008, se ha vuelto a declarar al baiji, completamente extinto, significando que, aunque pueda aún haber unos pocos individuos silvestres, lo más probable es que no haya suficientes como para sustentar una población saludable. En cualquier caso, para declarar la extinción definitiva de una especie animal tienen que pasar 50 años sin que ningún ejemplar sea visto, según la Unión de Conservación Mundial.

El Baiji era similar en apariencia a otras especies de delfines de río, con un cuerpo robusto, un pico largo y angosto levemente curvado hacia arriba y una línea de boca también curvada hacia arriba. Tenía un melón redondeado con una frente abrupta y pequeños ojos ubicados en la cabeza en posición más alta que en el resto de las especies de delfines. Posee dos ojos diminutos en lo alto de los lados de la cabeza. A diferencia del Delfín del Indo que es funcionalmente ciego, el Baiji podía ver, aunque su visión era pobre. Este es otro de los delfines de río que es prácticamente ciego debido a la mano de la humanidad ya que su hábitat natural está altamente contaminado por los residuos de los humanos. Dispone de un sensible sistema de ecolocación (medida de la distancia de un objeto por el tiempo que pasa entre la emisión de una onda acústica y la recepción de la onda reflejada en dicho objeto) con el que puede localizar a sus presas. Además utiliza su pico (de largas dimensiones) para encontrar alimento en el fondo del lago. Presentaba una coloración generalmente azul grisácea en el dorso y blanco grisáceo en la región ventral, con parches pálidos sobre los lados en el rostro y el pedúnculo caudal. La aleta dorsal era baja y triangular y ubicada sobre una amplia base. Era difícil confundir al Baiji con otra especie dado que el único otro cetáceo que podría encontrarse en su rango de distribución.

Tenían una longitud de 2,5 m. y un peso medio de 160 kg.

El Baiji no era una especie demostrativa y se sabía que era mucho más activa de noche. Típicamente se lo encontraba solo o en grupos de unos seis individuos alrededor de bancos de arena poco profundos y en la confluencia de los ríos tributarios. Eran tranquilos, tímidos y difíciles de aproximar y se sabía que evitaban activamente las embarcaciones. Han sido registrados nadando erráticamente, cambiando rápidamente de dirección y nadando sobre su dorso o flancos, mientras que en otras ocasiones podían nadar muy lentamente. El soplido era agudo y sonaba como un estornudo.

Su alimentación se basaba en una gran variedad de peces.

Históricamente el baiji habitó a lo largo de 1.700 kilómetros del curso medio e inferior de del río Yangtzé, al oeste hasta la desembocadura del río, cerca de Shanghái. Este delfín ocupaba todo el río cuando fue visto por primera vez en 1918. Actualmente su hábitat se ha reducido cientos de kilómetros. Aproximadamente el 12% de la población humana del mundo vive y trabaja en el río Yangtzé, ejerciendo presión sobre el río. La construcción de la represa de las Tres Gargantas, también dio lugar a la pérdida de hábitat, una obra que ha obligado a reubicar a más de un millón de personas, que se ha cobrado reliquias culturales y que ha contribuido a la peligrosa mengua de especies animales y vegetales. Los baiji tienen que competir con los seres humanos para el alimento dentro de todo su hábitat.

El rango de distribución del Baiji antiguamente se extendía a lo largo de Río Yangtzé medio e inferior, pero los desarrollos recientes restringieron severamente su rango y, desde la década de 1990, sólo se lo encontraba río abajo del Lago Dongting. A pesar de ser declarado tesoro nacional de China y ser protegido desde 1975, el Baiji continuó siendo incidentalmente explotado. La principal amenaza para estos animales resultó ser la mortalidad incidental como resultado de las prácticas pesqueras, más específicamente los palangres y la pesca con descargas eléctricas. El Baiji fue también adversamente impactado por la colisión con embarcaciones, destrucción del hábitat, contaminación, desarrollo industrial y calentamiento global. Desde que la industria llegó a China se le empezó a capturar para utilizar su grasa, su carne y su piel.

Douglas Adams y Mark Carwardine documentaron sus encuentros con los animales en peligro en sus viajes de conservación para el programa de la BBC “La última oportunidad para ver” (Last Chance to See). El libro del mismo nombre, publicado en 1990, incluyó fotos de un ejemplar en cautiverio, un macho llamado Qi Qi, que vivió en el delfinario del Instituto Wuhan de Hidrobiología desde 1980 hasta el 14 de julio de 2002. Este delfín, descubierto por un pescador en el lago Dongting, se convirtió en el único residente del delfinario de Baiji, al lado del lago del Este. Otro delfín capturado falleció después de un año (de 1996 a 1997), en la Reserva Seminatural de Shishou Tian-e-Zhou, la cual contenía solamente marsopas sin aleta (Neophocaena phocaenoides) desde 1990. Otro delfín, una hembra hallada en la isla de Chongming cerca de Shangai en 1998, falleció de hambre después de un mes ya que no aceptó la comida que se le proveía.

La especie de cetáceo en mayor peligro en el mundo según el Libro Guinness de los récords, fue avistada por última vez en el mes de septiembre de 2004. La agencia de noticias Xinhua anunció el 4 de diciembre de 2006 que ningún delfín de río chino fue detectado tras una búsqueda visual y acústica realizada por 30 investigadores durante seis semanas en el río Yangtzé. El fracaso de la “Expedición del delfín de agua dulce del río Yangtzé” levantó sospechas sobre la inequívoca extinción de una especie de cetáceo debido a la acción humana (la extinción de algunas poblaciones de ballenas francas pueden o no haber sido especies distintivas). La escasa visibilidad del agua y las condiciones climáticas pueden haber dificultado los avistamientos, pero de todos modos algunos científicos declararon a la especie “funcionalmente extinta” el 13 de diciembre de 2006. La población actual de este delfín es difícil de calcular, pero se piensa que son menos de los que se necesitan para la propagación de la especie.

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Whuan 07/10/2016 – Voluntarios dicen haber encontrado un ejemplar del delfín en río Yangtsé

Comparativa tamaño humano y Delfín chino de río, Lipotes vexillifer

Comparativo tamaño  con humano

Mapa distribución Delfín chino de río, Lipotes vexillifer

Mapa de distribución

Rango longitud: 2,5 m

Rango peso: 160 kg

Esperanza media de vida : desconocida